❤❤❤ UACA 2023 / 034 – EMILIANA

La gitana le ofreció una ramita de Romero y la Buenaventura por la voluntad. Emiliana extendió la mano y la gitana le leyó la larga vida; el único y gran amor; la casa y los tres hijos, dos chicos y una chica. Hasta ahí, media vida acertada, media vida cumplida. Para la otra mitad, la viudedad prematura y la residencia obligada para la tranquilidad de los hijos, no duró el buen agüero. 

Emiliana amaba su casa y sus cosas. Era inseparable de su máquina de coser Singery su silla donde, aunque ya retirada de los encargos, le gustaba sentarse y darle a los pedales para sacar, más que puntadas, sus notas musicales. Le encantaba su cama de madera color wengué que hacia resaltar el azul celeste de su colcha hecha a ganchillo. Cama de noventa para no echar de menos a su Andrés y dejar espacio para el sinfonier de seis cajones que siempre había querido. Insustituible era su butacón con orejeras para la cabezada del medio día en el primer anuncio de la telenovela. 

Los hijos de Emiliana decidieron que en la residencia estaría mejor. Cuando se lo comunicaron, ella no dijo nada y acató. Solo pensó: «¡Y una leche!»

Paloma Laparda presenta este relato al concurso Un amor, cualquier amor 2023

Comentarios

  1. Muy bien reflejada la realidad de muchas mujeres que después de una vida de trabajo y sacrificio, sobre todo las que enviudaban jóvenes y tenían sacar adelante casa e hijos, acaban sus días en una residencia, un espacio que por muy bien que esté nunca es tu verdadera casa.

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