👑 ¿Quién será el sucesor?
Cierto que para construir una historia es importante el tema, el punto de vista que se nos ofrece, que los personajes sean creíbles y despierten nuestro interés, que los diálogos mantengan nuestra atención, y otras cosillas que forman la urdimbre de la ficción. Pero lejos de la habilidad técnica, lo que hace destacar un producto de ficción es la habilidad para tratar los sentimientos humanos para provocarnos emociones. Las obras clásicas de referencia han sabido sacar provecho del catálogo emocional del ser humano. Eligiendo una de las veintisiete emociones o cocinando varias a un mismo tiempo. De todas ellas, las que funcionan mejor son las que se relacionan con la familia ya que el entorno de parentesco por sangre nos es común a todas y a todos. ¿Quién no tiene un cuñadísimo?
Dentro de las historias familiares se mezclan casi todas las emociones destacado las que van ligadas a instintos o necesidades primarias como intereses económicos, la muerte y/o deseos sexuales.
Succession parte de una premisa muy simple y que se concentra en la palabra que da título a la serie: Logan Roy, un inmigrante irlandés que ha conseguido construir un potente conglomerado empresarial de las comunicaciones y el entretenimiento desde la nada, esta mayor y enfermo para seguir al frente, por lo que se plantea que el futuro de su imperio pasa por la sucesión en poder.
Logan tiene tres hijos y una hija que pugnarán durante tres temporadas (29 episodios de casi una hora de duración cada uno), por conseguir sentarse en el trono del jugoso negocio familiar a cualquier precio. Alrededor se mueve su segunda esposa, una ex, un sobrino, un hermano, un yerno y el grupo de directivos lobunos cercanos. Todos son unos cabrones en Succession, así les define el crítico Carlos Boyero, además de tacharles de tarados haciendo maniobras para lograr el poder. No son villanos inteligentes y con matices que fascinen, son niñatos desagradables que por su lenguaje soez y simplista parecen sacados de los suburbios más analfabetos. Pero no, se mueven por los cielos de la economía y el poder, desde jets privados o en oficinas y áticos de lujo desde donde mirando hacia abajo y haciendo un esfuerzo se pueden ver diminutos y mediocres mortales. En una de las escenas, los hermanos bromean con el primo diciéndole que la herencia de unos cinco millones de dólares que espera recibir no le hará dejar de ser el más pobre de los ricos y no le llegará para vivir… Hablamos de quienes se traen entre manos un imperio mundial valorado en más de ochenta y cinco mil millones de dólares. Y que solo en acciones particulares les reportan unos dos mil millones por barba.
Desgraciadamente lo que vemos se aproxima a la realidad ya que la trama esta basada en hechos reales tomando como referentes al empresario y magnate australiano Rupert Murdoch propietario del imperio de comunicaciones Fox News, en los Resdtone, los Bloomger y los Newhouse.
La trama se basa en diálogos certeros y por eso uno de los elementos más atractivos es el reparto de actores y actrices que dan vida a esta panda de cabrones. Destacan Brian Cox, que encontró el papel de su vida en la piel del patriarca Troy Logan; Jeremy Strong que da vida a Kendal Roy, el segundo hijo del magnate y el mejor posicionado a priori para sucederle; Kieran Culkin o Roman Roy, el hijo pequeño que no renuncia a lo suyo mientras se mueve entre su impotencia para mantener relaciones sexuales y su promiscuidad; Sara Snook como la hija Siobhan “Shiv” Roy que también arrastra una promiscuidad sexual más o menos aceptada dentro del matrimonio con Matthew Macfadyen, o Tomb Wambsgans, el yernísimo; Alan Ruck, o Connor Roy, el primogénito que mantiene una relación con una chica de alterne y tiene aspiraciones políticas pretendiendo convertirse en el presidente de EEUU; Nicholas Braun como el tontorrón Greg Hirsch o «el primo Greg», el sobrino-nieto que adosa a la familia para buscar un puestazo en el holding y resolverse así el futuro; el veterano James Cromwell como Ewan Roy el hermano que aporta un poco de cordura entre tanta hiena; y también encontramos cameos interesantes como Adrien Brody, Alexander Skarsgard o Holy Hunter.Como el desarrollo de la serie se basa en los conflictos familiares se utiliza como contexto cualquier tipo de evento que favorezca que los miembros del clan Roy coincidan en el mismo tiempo y espacio. Así veremos que todo tipo de celebraciones familiares (o empresariales) son el campo de batalla idóneo para destrozarse entre ellos.
Esta serie de HBO acaba de dar por finalizada su tercera temporada, que bien podría ser la última, sin embargo aún queda al menos una temporada (si no dos…) y ya desde la primera logró el reconocimiento por parte de la audiencia y la crítica, hecho refrendado por los múltiples premios que atesora. Entre ellos varios Globos de Oro y Emmys.
Quizá la hayas visto ya o estés en ello, pues ¡disfrútala! Si no es así: ¿a qué esperas?
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