🔮Así comenzaba... La Bola de Cristal

 

En la década de los 60, la televisión en España, pública y con monopolio estatal, daba sus primeros pasos (había nacido en 1956). La programación destinada a niños y jóvenes se basó casi exclusivamente en espacios dirigidos a toda la familia y buscó el entretenimiento de los más jóvenes, sin desaprovechar la oportunidad de educar en valores religiosos y patrióticos.

Desde finales de los 60 y hasta la muerte del dictador, en 1975, se produjeron discretos cambios para intentar adaptar la programación infantil y juvenil a las nuevas necesidades sociales y educativas, pero se mantuvieron los formatos destinados a ellos y los valores tradicionales. 

En el artículo La programación juvenil de TVE (1982-1989): una oportunidad perdida, los catedráticos Maria Antonia Paz y Julio Montero analizan la programación juvenil de Televisión Española durante unos años cruciales para la historia de nuestro país. 
A comienzos de los 80, los menores de 25 años superaban el 40% de la población y representaban un alto porcentaje del electorado (en 1978 se rebaja la mayoría de edad de 21 a 18 años). Con el fin de la dictadura y la llegada de la democracia se crea un nuevo concepto de ser joven, la sociedad en general sale de una  etapa en la que el encorsetamiento y la falta de libertades están a la orden del día y muchos jóvenes comienzan a renegar de los valores culturales y sociales de los progenitores y a alejarse cada vez más de la política. El artículo concluye que el Ente público no fue capaz de diseñar y ofrecer una programación destinada a los jóvenes espectadores que sirviese de medio para interactuar eficazmente con ellos y responder a sus nuevos intereses y necesidades. Entre las causas, señalan que, aunque los jóvenes y sus circunstancias eran distintas, TVE mantuvo el concepto de audiencia juvenil precedente, y el adoctrinamiento patriótico y católico del pasado se reorientó hacia valores democráticos, o lo que es lo mismo, no hubo modificaciones sustanciales en la programación acordes con la nueva situación. 

La llamada movida madrileña, movimiento contracultural juvenil surgido en estos años, vino cargada de cambios que afectaron a toda una generación de jóvenes, que empezaban a tener un papel más importante para la sociedad en general. También son los años de la aparición de las tribus urbanas. 
A nadie se le puede olvidar la proclama del entonces alcalde de Madrid Enrique Tierno Galván (Rockeros, el que no esté colocado, que se coloque... ¡y al loro!) durante la inauguración de la Fiesta del Estudiante y la Radio en 1984, una frase que mostraba la complicidad entre la política y un movimiento que significaba un barniz de renovación en la caduca imagen del país. 
Continúan en la memoria colectiva algunos de los iconos de esta movida como las canciones de Almodóvar y MacNamara, el programa La Edad de Oro con Paloma Chamorro, la sala Rock-Ola o la fotógrafa Ouka Leele. 

La llegada al poder del PSOE, tras las elecciones generales de octubre del 82, supone un hecho histórico para el país y los cambios, respecto al periodo anterior, no se hacen esperar. El Año Internacional de la Juventud (1984) inspiró por primera vez políticas públicas sobre este colectivo y para TVE se presentó como un reto.

En este contexto, fruto de un momento cultural muy determinado y sirviéndose de la estética de la Movida surge, a modo de excepción, dado el continuismo que hemos señalado anteriormente, un magazine ya mítico y nada convencional, La bola de cristal (1984-1988), dirigido por Lolo Rico. Según sus propias palabras, mi único mérito fue hacer un programa que no creía que los niños fueran tontos, y rodearme de un equipo estupendo. Para algunos autores se trataba de una heterodoxa mezcla de marxismo pop, odas a la ilustración y a la lectura  y humor absurdo. La bola se rió de casi todo el mundo -de la parte más frívola de la Movida a Reagan, Thatcher y Felipe González- pero no a todo el mundo le hizo la misma gracia. Era el fiel reflejo del cambio sociopolítico tras el franquismo y la explosión cultural y musical de la movida madrileña. Incluía mensajes nada tradicionales contra el consumismo, para jugar lo más importante no son los juguetes, y a favor de la imaginación y la amistad. Recomendaba insistentemente la lectura: Si no quieres ser como éstos [plano de animales] lee, y criticaba las películas infantiles por considerarlas sensibleras y ñoñas. Algunos de sus contenidos resultaron polémicos, porque animaban a los más pequeños a ser diferentes a sus padres y a desobedecer. 

Hay que destacar el reconocimiento casi unánime por parte de diferentes sectores de la sociedad hacia un programa que se salía de la norma marcada por los programas infantiles de su época. En la actualidad, y dada la involución cultural en la que estamos inmersos, sería impensable un espacio así dirigido a los niños y adolescentes por aquello de lo políticamente correcto. 

Su emisión comenzó los sábados por la mañana entre 1984 y 1988. Era un programa infantil pero su objetivo declarado era tratar a los niños como adultos. Los jóvenes y menos jóvenes acabaron tan enganchados que se superaron todas las previsiones de audiencia (de 100.000 espectadores a 5 millones).
El Programa estaba dividido en cuatro secciones, cada una de ellas dirigida a un público de diferente edad:

🔮La primera sección iba dirigida a los más pequeños y sus protagonistas eran los ElectroduendesSegún  el periodista Carlos Prieto eran títeres de cachiporrra de los de toda la vida llevados a una nueva dimensión: parecía solo un divertimento inocente, pero era la lucha de clases explicada a los niños.
A lo largo de su vida de emisión pasaron de protagonizar aventuras infantiles a ser auténticos artífices de las más variopintas críticas contra el gobierno, el capitalismo, la guerra, ... El programa se convirtió en una crítica social de su tiempo que no a todo el mundo gustaba. Tenían cierta forma de hablar en rima bastante original y empleaban expresiones, frases y formas nunca antes oídas. La Bruja Avería es el personaje más famoso de los Electroduendes. Su voz era la de la mítica actriz de radionovelas y posteriormente de doblaje, Matilde Conesa. Tenía la capacidad de hacer explotar las cosas y llevaba siempre un rayo en la mano para fundir a los demás electroduendes. Aún recordamos su original lenguaje y sus disparatadas rimas

🔮La segunda sección era el librovisor y estaba dirigida a niños algo más mayores. Su presentadora era Olvido Gara (Alaska) y los guiones eran de Carlo Frabetti y Carlos Fernández. En la primera temporada Alaska estaba acompañada de un personaje, Mantequilla, interpretado por el Piraña de Verano Azul. Posteriormente se unieron los humoristas Pedro Reyes Pablo Carbonell. Al finalizar la sección se emitía un videoclip con una canción, interpretada por Alaska, y creada especialmente para el programa por Santiago Auserón, Loquillo o Kiko Veneno entre otros. La más popular de todas fue la de la cabecera del programa, Abracadabra.

🔮
La banda magnética era la tercera sección y servía de contenedor para la emisión de las ya míticas series estadounidenses La pandillaLa familia Monster y Embrujada.

🔮La cuarta parte era la última sección. Dirigida a adolescentes entre 14 y 18 años, figuraba en la programación de TVE como programa independiente ya que se consideró que no era demasiado apropiada para el público infantil. Había entrevistas a personajes de actualidad de la época como Fernando Savater o Tierno Galván, un noticiario a cargo de un histriónico Javier Gurruchaga, videoclips de artistas relevantes como Toreros muertosGabinete Caligari o Glutamato ye-ye y mini conciertos en directo. 


En La bola de cristal la música fue algo fundamental. Los artistas que entonces estaban a la vanguardia y hoy son parte de la historia del pop en nuestro país, componían canciones expresamente para el programa, ya fuera para ser interpretadas por ellos mismos, por su presentadora Alaska o por los Electroduendes. Hay una recopilación de 30 canciones llamada Las canciones de la Bola de cristal ¿Qué tiene esa bola?, disponible en Spotify.


La bola se hizo añicos y este "sueño" de modernidad terminó prematuramente en el verano de 1988. Sus críticas, tachadas de radicales por algunos sectores, llegaron a discutirse en el Congreso de los Diputados (Diario de Sesiones, 11 Diciembre de 1987). 

De entre todos los mitos más o menos desgastados que se conservan de la Transición, el único que queda incólume parece ser el de la virtud del programa de televisión que ayudó a crear un amor por la música y por la cultura de toda una generación. De hecho, es uno de los pocos efectos culturales de la época que salva el periodista Víctor Lenore en su ensayo Espectros de la Movida. Por qué odiar los 80 (Akal). 

Aún puedes acceder gratuitamente a varios de los 176 episodios que tuvo el programa (incluidos el primero, el último y varios especiales), desde la página de ebiblio.

Normalmente las bolas de cristal sirven para adivinar el futuro, pero La bola de cristal era el futuro. Tuvo una vida corta, apenas 4 años, pero dejó una huella imborrable en una generación de humanoides a los que aún se les erizan los baudios con sólo recordar su sintonía . (Programa de TVE Cachitos de hierro y cromo).

¡VIVA EL MAL!¡VIVA EL CAPITAL!
¡POR ORTICÓN, SATICÓN Y VIDICÓN, ESPERO QUE ESTE POST OS HAYA SERVIDO DE DIVERSIÓN! (Bruja Avería)

Comentarios

  1. Muchas gracias por este estupendo artículo recordatorio de un maravilloso programa. Desde luego no se si muchos niños lo veían, pero muchos que ya no lo éramos sí. Es curioso comprobar cómo hace 40 años podía existir un programa políticamente incorrecto, transgresor y culturalmente libre y rico en contenidos. . Hoy tristemente aún con tantos medios y plataformas de difusión no tenemos nada que se le parezca.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias a ti, Gema, por tu comentario, nos anima a seguir adelante!!!

      Eliminar
  2. Un programa que al principio sorprendía por su novedad y su adudacia. Por fin algo diferente. Y entre los electroduendes y la fantástica bruja averías, personas reales de carne y hueso. Hoy, que yo sepa, no hay programación infantil con personas, sólo hay personajes dibujados. No estoy en contra de los dibujos animados, pero a veces vienen a la memoria eso de "Cómo están ustedesss", o el Capitan Tan... Un programa infantil que encantaba a mis hijos era "El chavo del 8". Y a mi también.
    Eso de lo "Políticamente correcto" más parece puritanismo trasnochado o cutre que correción.
    Gracias por el artículo.

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias por tu comentario, Ángeles. A mí también me gustaban Valentina, el Capitán Tan y Locomotor, la Casa del reloj, los Payasos de la tele y "El Chavo del 8", eran estupendos y los recuerdo con mucha nostalgia. En la actualidad y a pesar de la gran oferta de canales de TV infantiles, no hay ningún programa q esté a la altura de los mencionados.

    ResponderEliminar
  4. Magnífica la bola de cristal. Pero estupendos otros personajes que, aún no siendo españoles ,se adoptaron afortunada y gratamente en televión.Los teleñecos, los pequeñecos, el mosntruo de las galletas , Elmo...y, sobre todo, los fantásticos Epi y Blas que según su creador Mark Saltzman siempre fueron pareja de hecho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Completamente de acuerdo contigo, Carmen. Todos ellos personajes tan inolvidables que a las que ya no éramos tan niñas, nos hicieron pasar momentos muy agradables. Prometemos escribir un post sobre "El show de los Muppets" o sobre "Barrio Sésamo", como se llamó aquí. Ya sabes que somos un poco nostálgicos en este blog. Muchas gracias por tu comentario.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares